Tres vasos de batidos proteicos de cacao, fresa y vainilla sobre fondo pastel

Batidos: 10 combinaciones para desayuno, post-entreno y merienda

Sales del gimnasio con la camiseta pegada y lo único que te apetece es un batido. Lo pides en la barra de al lado, sabe a helado y dos horas después tienes otra vez hambre, porque lo que te has tomado era azúcar con hielo y 6g de proteína.

El batido es la comida más fácil de arruinar y también la más fácil de arreglar. No hace falta un suplemento caro ni una receta de laboratorio: hace falta saber cuánta proteína tiene que llevar para contar como comida y qué añadir para que aguante hasta la siguiente.

Aquí tienes diez combinaciones medidas, tres para el desayuno, tres para después de entrenar y cuatro para la merienda, con la proteína y las calorías de cada una y el porqué de cada ingrediente.

Giuseppe ForcinitiAutor: Giuseppe Forciniti

Qué distingue un batido proteico de un batido de fruta

Un batido de fruta y un batido proteico se parecen en el vaso y se diferencian en lo que sostienen. El primero lleva fruta, agua o zumo y poco más: unos 2g de proteína y un pico de azúcar que se va en una hora. El segundo es una comida líquida y se monta con la misma lógica que un plato: una ración de proteína que cuente, una base que aporte líquido y textura, algo de fibra y una pizca de grasa para que el hambre no vuelva a los veinte minutos.

La diferencia se ve en la cuenta. Un vaso de 300ml de zumo de naranja con un plátano aporta 3g de proteína y unas 240kcal. Ese mismo vaso con 200ml de leche y 25g de proteína de suero llega a 28g de proteína por unas 300kcal, y te deja saciado hasta la comida. Mismo formato, comida distinta. Si vienes de la cocina y no del gimnasio, en el hub de recetas proteicas tienes el mapa completo de cómo se cocina con proteína.

Hay tres palancas y ninguna es secreta. La proteína, que tiene que llegar a 20g como mínimo. La base, que decide cuánta proteína extra entra sin polvo. Lo que añades decide si el batido te dura dos horas o veinte minutos.

Cuánta proteína necesita un batido para contar como comida

La referencia más citada en deporte lo deja por escrito: para la mayoría de personas que entrenan, el total diario razonable está entre 1,4g y 2,0g de proteína por kilo de peso, repartidos en tomas cada 3-4 horas, con 0,25g por kilo o entre 20g y 40g por servicio y de 700mg a 3000mg de leucina en cada toma.1 Esa misma revisión aclara que el efecto anabólico del entrenamiento dura al menos 24 horas, así que el minuto exacto importa menos de lo que se dice en el vestuario.

Traducido a tu peso: 0,25g por kilo son 17,5g si pesas 70kg y 22,5g si pesas 90kg. El total del día, con la horquilla de la revisión, va de 98g a 140g para 70kg, así que un batido no cubre el día por sí solo: cubre una toma. Cuando elijas el polvo, mira la proteína por 100g y no el peso del cazo. Un cazo de 30g de un producto al 80% aporta 24g; uno al 60%, 18g. La diferencia entre los dos, tres veces al día, son casi 20g de proteína al día. Si dudas entre suero, caseína y proteína vegetal, la comparación de velocidad de absorción te ahorra el error de compra.

Tres batidos para el desayuno

El desayuno es la comida donde la proteína se queda más corta. Un ensayo aleatorizado comparó durante 12 semanas dos desayunos con el mismo entrenamiento de fuerza: uno con 0,33g de proteína por kilo y otro con 0,12g. Empezaron 33 hombres jóvenes y terminaron 26. La masa magra total subió 2,5kg en el grupo del desayuno proteico frente a 1,8kg en el otro, con un tamaño del efecto grande, pero la diferencia se quedó en tendencia, con un valor de p de 0,06.2 Hay dos datos más que casi nadie cita y que conviene tener delante: la masa magra de brazos y piernas, la que mejor refleja músculo, salió idéntica en los dos grupos, 1,14kg frente a 1,14kg, y el grupo del desayuno ligero acabó comiendo algo más de proteína al día, así que el ensayo no aísla del todo el reparto del total. La lectura honesta es que mover proteína al desayuno es una hipótesis razonable y barata de probar, no una verdad cerrada. Si prefieres desayunar con tenedor, en las recetas de desayunos proteicos rápidos tienes la versión de plato.

Dos de estos tres batidos llevan copos de avena, y ahí hay un matiz que sí está medido. En un ensayo cruzado con 33 personas de edad media 27 años, 4g de betaglucano de avena en el desayuno aumentaron la sensación de plenitud y de saciedad, aunque no cambiaron lo que se comió después en una comida libre.3 La avena ayuda a que el desayuno se sienta como una comida, no a que comas menos por arte de magia. Los 20-30g de copos que llevan estas recetas aportan una fracción de esos 4g de betaglucano aislado, así que tómalo como textura y confort, no como suplemento.

1. Cacao, avena y plátano, 29g de proteína

200ml de leche semidesnatada, 20g de proteína de suero, 30g de copos de avena, un plátano y 10g de cacao puro en polvo. Tritura la avena sola unos segundos antes de añadir nada: así no quedan granos y el batido sale cremoso. Después echa la leche, el plátano y el cacao, bate, y añade el suero al final con la batidora en marcha para que no haga espuma. Sale una ración de unos 380ml con 29g de proteína y unas 420kcal, con la fibra de la avena y el magnesio del cacao.

2. Yogur griego, café y frutos rojos, 24g de proteína

150g de yogur griego 0% alto en proteína, de los que llevan unos 10g por 100g, 150ml de leche, 80g de frutos rojos congelados y 20g de copos de avena. Bate el yogur con la leche y la avena, y añade los frutos rojos al final, medio triturados, para que queden trozos. Un café solo frío por encima cambia el sabor sin sumar calorías, y los frutos rojos congelados espesan el conjunto sin necesidad de hielo. Sale una ración de unos 450ml con 24g de proteína y unas 270kcal.

Ojo con el yogur: el griego natural corriente ronda los 3,5g de proteína por 100g, no los 10g. Con ese, el batido se queda en 14g y en 326kcal. Si es el que tienes en la nevera, añade 15g de proteína en polvo y vuelve a la cuenta.

3. Soja, plátano y cacahuete, 33g de proteína

250ml de bebida de soja sin azúcar, 25g de proteína de guisante, 15g de crema de cacahuete y un plátano. Es el más contundente de los tres y el único sin lácteos del desayuno: mezcla dos fuentes vegetales distintas, soja y guisante, para que el perfil de aminoácidos no dependa de una sola. Sale una ración de unos 400ml con 33g de proteína y unas 380kcal, y funciona bien como desayuno de día de fuerza o después de una sesión larga.

Tres batidos para después de entrenar

Aquí conviene bajar el volumen de las promesas. La revisión de referencia ya lo dice: el efecto del entrenamiento sobre la síntesis proteica se mantiene al menos 24 horas, y el momento concreto de la toma es cuestión de tolerancia personal más que de cronómetro. Lo que sí necesita el cuerpo después de entrenar es proteína suficiente, líquido y, si vas a volver a entrenar pronto, hidratos. La leche cubre las tres cosas: es isotónica, aporta proteína de calidad, agua, sodio e hidratos, y la revisión de referencia indica que después del ejercicio favorece la rehidratación y contribuye a reponer glucógeno.4 Por eso dos de estos tres batidos se montan sobre leche. Si tu duda es si tomarla antes o después, la tienes resuelta en proteína antes o después de entrenar.

4. Leche, plátano y avena, 22g de proteína

500ml de leche semidesnatada, un plátano y 30g de copos de avena. Es el batido de quien no quiere polvos: una ración grande, de unos 650ml, con 22g de proteína y unas 460kcal, y con hidratos suficientes para la sesión del día siguiente. Si te cuesta llegar a la proteína del día, añade 20g de suero y sube a 38g. Bate la avena primero y deja reposar un minuto antes de beber, para que espese. Si 650ml te parecen demasiado de una vez, repártelo en dos y ten en cuenta que cada mitad lleva 11g de proteína y no sustituye a una comida.

5. Suero y dátiles, 24g de proteína

30g de proteína de suero, 400ml de agua fría y tres dátiles. Es el batido de vestuario: se hace en un minuto, no necesita batidora y se bebe mientras te cambias. Sale una ración de unos 450ml con 24g de proteína y unas 190kcal, con los hidratos del dátil para el viaje de vuelta. Si el polvo es de los que espuman, échalo sobre el agua y agita suave, sin batidora.

6. Cacao, cereza y leche, 33g de proteína

300ml de leche, 25g de proteína de suero, 10g de cacao puro en polvo y 100g de cerezas deshuesadas. Si son de temporada, congélalas y bátelas directamente: el batido sale más frío y más espeso sin añadir hielo. Sale una ración de unos 450ml con 33g de proteína y unas 330kcal. Es el que mejor aguanta el paladar de quien no le gusta el sabor dulce del suero solo.

Cuatro batidos para la merienda

La merienda es la comida donde más se improvisa, y también donde un batido se nota más al día siguiente: llega antes de la cena y evita que te sientes a la mesa con hambre de más. Lo que distingue a estas cuatro es la textura y la fibra, no una promesa de saciedad milagrosa: un batido espeso, con fruta entera y algo de grasa, se bebe más despacio y sienta mejor que un vaso de líquido dulce.

7. Requesón, pera y nueces, 23g de proteína

180g de requesón, una pera madura, 15g de nueces y 5g de miel. Bate el requesón con la pera y la miel, y añade las nueces picadas por encima, fuera de la batidora, para que se noten. Sale una ración de unos 330ml con 23g de proteína y unas 380kcal. Si el requesón te resulta ácido, la pera madura lo compensa mejor que el azúcar. Cuenta con el requesón de vaca español, que ronda los 12g de proteína por 100g; una ricota grasa sube las calorías sin subir la proteína.

8. Kéfir, mango y chía, 23g de proteína

250ml de kéfir natural, 100g de mango, 10g de chía y 15g de proteína de suero. Deja la chía 15 minutos en el kéfir antes de batir, o toda la noche en la nevera: antes de ese tiempo no ha gelificado y el batido sale con granos sueltos. Sale una ración de unos 380ml con 23g de proteína y unas 310kcal. El kéfir aporta bacterias vivas y un sabor ácido que aguanta bien el dulce del mango.

9. Clara pasteurizada, cacao y plátano, 26g de proteína

200ml de clara de huevo pasteurizada, un plátano, 10g de cacao puro y 5g de chía. La clara tiene que ser la pasteurizada del cartón, no la de un huevo fresco cascado en el vaso: la clara cruda sin tratar no se toma en un batido por riesgo microbiológico. Sale una ración de unos 330ml con 26g de proteína y unas 260kcal, y es la opción sin lácteos y sin polvo de toda la lista.

10. Avena, almendra y guisante, 28g de proteína

250ml de bebida de avena, 30g de proteína de guisante, 15g de mantequilla de almendra y una pizca de canela. Bate la bebida con la mantequilla de almendra primero, para que se integre, y añade el guisante al final. Sale una ración de unos 300ml con 28g de proteína y unas 330kcal. Es la versión vegana de la merienda y la que mejor funciona en un termo, porque no se separa.

Las diez combinaciones, comparadas

Las cifras salen de sumar los ingredientes de cada batido con los valores de composición de BEDCA y de las fichas de los productos, redondeadas a la unidad en proteína y a la decena en calorías. Cada fila es una ración completa, la que sale con las cantidades de arriba. Sirven para comparar, no para clavar el número al milímetro: la marca de leche o de yogur mueve el total unos pocos gramos.

BatidoMomentoProteínaCaloríasBase
1. Cacao, avena y plátanoDesayuno29g420kcalLeche
2. Yogur griego, café y frutos rojosDesayuno24g270kcalYogur y leche
3. Soja, plátano y cacahueteDesayuno33g380kcalSoja
4. Leche, plátano y avenaDespués de entrenar22g460kcalLeche
5. Suero y dátilesDespués de entrenar24g190kcalAgua
6. Cacao, cereza y lecheDespués de entrenar33g330kcalLeche
7. Requesón, pera y nuecesMerienda23g380kcalRequesón
8. Kéfir, mango y chíaMerienda23g310kcalKéfir
9. Clara pasteurizada, cacao y plátanoMerienda26g260kcalClara de huevo
10. Avena, almendra y guisanteMerienda28g330kcalAvena

Los alérgenos, para que nadie se lleve una sorpresa: siete de los diez llevan lácteos, en concreto el 1, el 2, el 4, el 5, el 6, el 7 y el 8. Cuatro llevan avena y por tanto trazas de gluten salvo que sea avena certificada sin gluten, el 1, el 2, el 4 y el 10. El 7 lleva nueces, el 10 almendra, el 3 cacahuete y soja, y el 9 huevo. Los únicos sin lácteos son el 3, el 9 y el 10.

Tres errores que arruinan un batido

El primero es la base. Un batido montado sobre zumo, con fruta madura y sin proteína es un postre con buena prensa: suma calorías líquidas y deja el hambre intacta. Cambiar el zumo por leche o por bebida de soja no cuesta nada y mueve el batido de categoría.

El segundo es la proteína escasa. Un yogur líquido azucarado con fresas puede llevar 6g de proteína y 200kcal, que es la peor combinación posible: calorías de comida y proteína de tentempié. La cuenta es simple: si el batido no llega a 20g, no sustituye a nada.

El tercero es la técnica. El suero no se bate con líquido caliente, porque cuaja y deja grumos; si quieres el batido templado, calienta la leche, deja que baje la temperatura y añade el polvo al final. El orden importa: primero el líquido, después el polvo, luego la fruta y el hielo al final, para que la batidora no se atasque y la textura quede fina.

Conclusión

Un batido bien montado es la comida más rápida que puedes hacerte y la más fácil de medir. La proteína manda, la base decide el resto y lo que añades decide si te aguanta hasta la siguiente comida. Tres tomas de 20g a 30g cubren la proteína de tres comidas; el resto del día sale del plato y de la cena, que es donde se llega a los 98g o 140g que pide un cuerpo de 70kg según la referencia.

Elige tres de estas diez, pruébalas esta semana y ajusta la cantidad de proteína a tu peso. Si un día no tienes batidora ni tiempo, una crema proteica resuelve la merienda con la proteína que hace falta y sin preparación; el resto de días, el vaso y la cuchara hacen el trabajo.

Bibliografía científica

  1. 1. Jäger R, Kerksick CM, Campbell BI, Cribb PJ, Wells SD, Skwiat TM, et al. (2017). International Society of Sports Nutrition Position Stand: protein and exercise. Journal of the International Society of Sports Nutrition, 14, 20. https://doi.org/10.1186/s12970-017-0177-8. Varios de los firmantes declaran vinculación laboral o comercial con empresas de suplementación, entre ellas Increnovo LLC, BioTRUST Nutrition y QPS. ↩︎
  2. 2. Yasuda J, Tomita T, Arimitsu T, Fujita S. (2020). Evenly Distributed Protein Intake over 3 Meals Augments Resistance Exercise-Induced Muscle Hypertrophy in Healthy Young Men. The Journal of Nutrition, 150(7), 1845-1851. https://doi.org/10.1093/jn/nxaa101 ↩︎
  3. 3. Zaremba SMM, Gow IF, Drummond S, McCluskey JT, Steinert RE. (2018). Effects of oat β-glucan consumption at breakfast on ad libitum eating, appetite, glycemia, insulinemia and GLP-1 concentrations in healthy subjects. Appetite, 128, 197-204. https://doi.org/10.1016/j.appet.2018.06.019. Uno de los autores trabaja en DSM Nutritional Products, empresa de ingredientes alimentarios. ↩︎
  4. 4. James LJ, Stevenson EJ, Rumbold PLS, Hulston CJ. (2019). Cow’s milk as a post-exercise recovery drink: implications for performance and health. European Journal of Sport Science, 19(1), 40-48. https://doi.org/10.1080/17461391.2018.1534989. Los autores declaran haber recibido financiación de la industria láctea para su investigación y honorarios por ponencias en congresos. ↩︎